Gump & Co. de Winston Groom

Forrest Gump sigue contándonos su historia, y empieza con una clara advertencia: “unca permitas que nadie haga una película basada en tu vida.” A continuación se dispone a contarnos las torpezas que siguió cometiendo allí donde se acaba la película, es decir, en los años ochenta. Por si pudiera servir de pista, adelantaremos que al bueno de Forrest se le ocurre darse un paseo… ni más ni menos que por Berlín. Eso no hay muro que lo resista. Aunque al llegar a Alemania ya tiene muchas horas de vuelo