13 días de Valentina Giambanco

Un cielo tan azul que duele mirarlo. Árboles centenarios de más de treinta metros de altura. El niño corre descalzo. Se detiene en un pequeño claro, jadeando, y escucha. Tiene once, puede que doce años, y los ojos desorbitados. Sus vaqueros muestran desgarros, la camiseta gris está empapada en sudor y las mangas se pegan a sus escuálidos brazos. Los cNortes en la tela dejan ver su piel, y la sangre le cubre los brazos. Se aparta un mechón de pelo de los ojos y vomita lo poco que le queda en el estómago