La marca del guerrero de Rowyn Oliver

Cada vez que Ronald Kinnon levante su espada en el campo de batalla, se adiestre con sus hombres o haga el amor con una mujer, no podrá ocultar la marca de la vergüenza. La responsable es la joven señora del clan McKenzie, que ha grabado sus iniciales en el pecho del Highlander tras derrotarlo con todas las de la ley. Ahora, la venganza no se hará esperar, y viniendo de uno de los hombres más poderosos y orgullosos de Escocia, Edora sabe que será terrible. El rey también lo sabe, por lo que toma una decisión que enfurecerá a ambos jóvenes pero salvará a sus clanes de la destrucción…

Yo no te cambio por nada de Rowyn Oliver

¡Todos los hombres sois unos mamones! Eso grita Carol cuando Sergio, su novio y jefe, rompe con ella. o está molesta porque haya puesto fin a la relación sino porque le ha robado las ideas que tenía para sacar adelante su hotel. Por eso, en una noche de borrachera, cuando lo ve entrar en el Estrella de Mar, a las cuatro de la madrugada, no puede menos que perseguirlo para decirle todo lo que piensa de él. Cuando Fran Mir, uno de los principales directores ejecutivos de la cadena hotelera, abre la puerta de su suite entiende que, por su parecido físico, esa furiosa mujer lo confunda con su primo Sergio

Sueños de tinta de Rowyn Oliver

Alice Hastings, bella y rebelde, está convencida de que nadie puede obligar a una mujer a hacer aquello que no desea. Claro que no lo tiene fácil, siendo la sobrina mimada de un vizconde, dueño de un periódico donde ella escribe incendiarios artículos con el seudónimo de J. Steward. ¿Casarse, tener hijos y asentir con una sonrisa falsa en las hipócritas cenas de la alta sociedad? Antes muerta. ¡o hay nada que Alice odie más que eso! Sí, quizás sí haya algo… Reine Clifford, el dueño del periódico conservador de la competencia. Aristócrata, insufrible, déspota… y con unos irresistibles ojos azules que parecen conocerla bien