Tag Archives: P. G. Wodehouse

Si yo fuera usted de P. G. Wodehouse

Ha sido anunciado el compromiso matrimonial de Anthony, quinto conde de Droitvitch, con la bella Violet Waddington, hija del fabricante de las famosísimas sopas (noventa y siete variedades) del mismo nombre. Todo hace presagiar uno de los acontecimientos sociales más destacados de la temporada. Pero la vieja nodriza de Anthony, que está enterada de todos los secretos de la familia Droitvitch, especialmente de aquellos secretos que deben guardarse en lo más recóndito, se siente impulsada (por una afección cardíaca, una ansiedad sentimental.

Dieciocho agujeros de P. G. Wodehouse

El libro es una colección de relatos con el golf como eje central. Todos están narrados a espectadores incautos por el socio veterano, una especie de abuelo cebolleta que engancha al primero que pasa y le suelta alguna de las muchas historias que conoce. Los títulos de los nueve cuentos son los siguientes: La timidez de un golfista, Las grandes apuestas, El mayordomo Vosper, Chester se olvida de sí mismo, Los pantalones mágicos de golf, El despertar de Rollo Podmarsh

Ukridge de P. G. Wodehouse

Stanley Featherstonehaugh Ukridge posee una peculiar visión del mundo. Perseguido por las deudas, la mala suerte y su tía Julia, Ukridge debe echar mano de todo su ingenio para escapar de las situaciones más apuradas. El adiestramiento canino, el entrenamiento de boxeadores y la organización de combates, así como los seguros de vida, son algunos de los negocios en los que se introduce el siempre emprendedor Ukridge, quien jamás se arredra ante los resultados a menudo catastróficos de sus aventuras

Piccadilly Jim de P. G. Wodehouse

Cuando la formidable -y riquísima- Eugenia van Brunt se casó con el buenazo de Bingley Crocker, un actor de tercera, cuarta o quinta fila, Jimmy, el hijo de Crocker, más conocido como Picadilly Jim, se despidió para siempre de su trabajo como periodista en Nueva York. ¿Por qué un joven tan listo como él, con una madrastra tan acaudalada, debía malgastar su vida trabajando? Y ahora todos viven en Londres, donde Eugenia, que alterna con las mejores familias, trata de conseguir un título nobiliario para Bingley, que añora desesperadamente los partidos de beisbol de su tierra y detesta el cricket

El gas hilarante de P. G. Wodehouse

El gas hilarante, “Laughing gas” su título en inglés, es otra deliciosa Novela de P. G. Wodehouse, publicada en 1936. En ella se cuenta la historia de Reggie, un conde inglés que va a Hollywood al rescate de un primo alcoholizado y termina en la consulta de un dentista. En un cuarto contiguo, casi secuestrado y deseoso de vengarse, se encuentra el pequeño Cooley, un niño prodigio de la industria del cine que también espera que lo atiendan. o se sabe cómo, ambos ven trocados sus cuerpos: el conde con el cuerpo del pequeño actor y en su ambiente, y el pequeño actor con el cuerpo del conde pero con la mentalidad de niño

El hombre con dos pies izquierdos de P. G. Wodehouse

Henry Wallace Mills no sabe bailar, y éste es el único nubarrón que empaña su vida de casado. Minnie nunca da motivos de celos a Henry, pero Henry, claro está, vive apenado con la idea de que su dulce media naranja se vea privada de su diversión favorita. Tomando una decisión heroica, Henry acude en secreto a una academia de danzas modernas. Y aquí es cuando la cosa empieza a complicarse. Porque, a lo que parece, son tan escasas las aptitudes de Henry para el ritmo, que un inválido cualquiera podría fácilmente clasificarse como campeón si su más temible rival fuese Henry…

Gracias, Jeeves de P. G. Wodehouse

Bertie Wooster es invitado a abandonar su domicilio por el administrador de su piso, ya que ninguno de sus vecinos puede aguantar ni un minuto más su horrible manera de tocar el banjo. Tampoco su fiel criado Jeeves que decide dejar de prestarle sus servicios, ya que su señor no parece dispuesto a abandonar tan torturante afición. Su amigo Chuffy / Lord Chuffnell le ofrece una residencia de su propiedad que acepta encantado. De visita, en el domicilio de su amigo

Jeeves y el espíritu feudal de P. G. Wodehouse

Cuando Bertie Wooster va a pasar unos días con su tía Dahlia en Brinkley Court y se encuentra de súbito prometido a la imperiosa Lady Florence Craye, la amenaza del desastre se cierne sobre todo y todos. Y mientras Florence se dedica a cultivar el espíritu de Bertie, su anterior novio, el fornido ex policía «Stilton» Cheese wright, amenaza con reducir su cuerpo a papilla y el nuevo admirador de Florence, el quejicoso poeta Percy Gornnge, trata de sablearle mil libras

Llamen a Jeeves de P. G. Wodehouse

Autor: P. G. Wodehouse. Año: 1953. Categoría: Humor. Formato: PDF + EPUB. Este libro forma parte de la Saga Jeeves 5. Sinopsis: La única historia de Jeeves en la que Bertie Wooster no hace ninguna aparición, implica a Jeeves en una comisión de servicios de mayordomo y factótum general para William Egerton Bamfylde Ossingham Belfry, noveno conde de Rowcester. A pesar de su… Read More »

De acuerdo, Jeeves de P. G. Wodehouse

Gussie Fink- ottle se siente mucho más cómodo con las salamandras que con los hombres. El tímido joven las colecciona, se deleita contemplándolas, las estudia y hasta elabora complejas teorías sobre ellas. Se podría decir que sus conocimientos sobre los animalitos son tan vastos como su ignorancia sobre las mujeres.

El código de los Wooster de P. G. Wodehouse

La creación más querida de P. G. Wodehouse es, con diferencia, el tándem del amo y el sirviente formado por el afable y bobalicón Bertie Wooster y Jeeves, su ayuda de cámara y protector. Este insólito dúo es tan famoso como Holmes y Watson, don Quijote y Sancho Panza, o Tracy y Hepburn, pero tiene un encanto especial e inim itable. En ¡Gracias, Jeeves! Bertie Wooster se siente muy disgustado. Los vecinos se han quejado de su práctica persistente con el banjo y decide instalarse en el campo

El inimitable Jeeves de P. G. Wodehouse

El enamoradizo Bingo Little, amigo de Bertie, ha hecho una vez más honor a su fama. Esta vez el objeto de sus desvelos es Mabel, camarera en un restaurante de poca fama. Y como suele suceder con Bingo, la pasión le invade, le tortura, y sus sufrimientos amorosos sólo pueden resolverse mediante el matrimonio… o el suicidio. ¿Y por qué no el primero, se preguntará el lector, puesto que es menos irrevocable que la muerte?