Lope de Aguirre, príncipe de la libertad de Miguel Otero Silva

La figura de Lope de Aguirre, el vasco cojo y harapiento que caminó incansablemente las tierras americanas hasta convertirse en el primer americano con plena conciencia continental, recobra nueva actualidad a la luz de los últimos tratamientos literarios que, ficción o historia, tratan de recuperar para él la reivindicación del principio radicalmente distinto al erigido por los mecanismos de la conquista y el imperio español o, en la alternativa, por las sucesivas leyendas negras, sujetas también al pago en moneda extranjera de investiduras históricas que para nada tienen que ver con la propia historia

Cuando quiero llorar no lloro de Miguel Otero Silva

La Novela comienza pocos días antes del derrocamiento de Rómulo Gallegos y el comienzo de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y cuenta la historia de tres venezolanos de distintas clases sociales que comparten el mismo nombre, fecha de nacimiento (8 de noviembre de 1948) y de muerte (el mismo día de 1966). El joven de clase baja (Victorino Pérez) se vuelve un criminal común, el clase media (Victorino Perdomo) se une a la guerrilla y el de clase alta (Victorino Peralta) se liga a una pandilla de muchachos ricos

Casas muertas de Miguel Otero Silva

Casas muertas, es la denuncia del mal morir de una ciudad aniquilada por el paludismo, el gamonalismo y las guerras civiles. Enfermedad, autoritarismo y violencia aparecen aquí como tres fantasmas que son uno solo, el que atestigua y propicia la lenta caída de Ortiz, el pueblo donde ha muerto Sebastián, el pueblo en el que Carmen Rosa tendrá que decidir si se queda o se va, ese pueblo donde como ningún sitio se vivió el pasado, pero donde ahora lo que priva es la urgencia, la inmediatez, la crudísima realidad del presente.