Segundo objetivo de Mark Frost

Invierno de 1944. Por primera vez desde el inicio de la Segunda Guerra Mundial, un rayo de luz aparece en los cielos de la Europa Occidental: los Aliados llegan a la frontera alemana y la victoria parece próxima. Pero, como parte de una última ofensiva desesperada, Hitler encomienda a una compañía de comandos alemanes anglófonos una misión secreta: son dos mil hombres unidos por un juramento de sangre, adiestrados en secreto, convertidos en una eficaz unidad.