Una academia muy austera de Lemony Snicket

Una academia muy austera de Lemony Snicket

Para intentar evitar que los tres hermanos Baudelaire y su fortuna caigan en manos del terrible Conde Olaf, al señor Poe -tutor de los niños- se le ocurre la idea que internarlos en la Academia Preparatoria Pruffock. Allí, les asegura, estarán a salvo de su tío porque la escuela cuenta con un ordenador que tiene grabada la imagen de Olaf y, según Poe, eso será suficiente para que no se acerque. Se despide de ellos y los deja con el subdirector Nerón, y sólo con verlo se darán cuenta de que esta academia va a ser una auténtica pesadilla.

El ventanal de Lemony Snicket

El ventanal de Lemony Snicket

Si todavía no has leído nada sobre los huérfanos Baudelaire, hay algo que debes saber: todas las aventuras que les toca vivir a estos tres niños son miserablemente desdichadas, y la que cuenta el libro que tienes ahora en tus manos quizá sea la peor de todas ellas. Si no tienes estómago para soportar un huracán, un montón de sanguijuelas hambrientas, una sopa de pepino fría y un malvado villano, lo más probable es que este libro te desespere. Yo continuaré dejando constancia de estas trágicas aventuras, pues a eso es a lo que me dedico.

El ascensor artificioso de Lemony Snicket

El ascensor artificioso de Lemony Snicket

En el número 667 de la Avenida Oscura, en el ático, viven los nuevos tutores de los hermanos Baudelaire: son los señores Miseria, antiguos amigos de los padres de los Baudelaire. Viven en una casa inmensa, donde quien manda es la señora Miseria, una riquísima mujer que se rige por lo in o lo que se lleva, y lo que no. Como los huérfanos se llevan, por eso los han adoptado; como los ascensores no se llevan, no hay ascensor en la finca; como la oscuridad se lleva, no hay luz, y así un largo etcétera.

El aserradero lúgubre de Lemony Snicket

El aserradero lúgubre de Lemony Snicket

Querido Lector: Confio, por tu bien, en que no hayas elegido este libro con la esperanza de que su lectura te proporcione una experiencia agradable. Sí así fuera, te aconsejo que lo dejes de inmediato, pues EL ASERRADERO LÚGUBRE es probable el más funesto de todos los libros que hasta ahora han narrado las desdichadas vidas de los huérfanos Baudelaire. Violet, Klaus y Sunny Baudelaire se ven obligados a trabajar en un aserradero en Myserville, donde no encontraran más que calamidades y desventuras acechando tras cada tablón.

La habitación de los reptiles de Lemony Snicket

Los libros de culto en los que se basa la nueva gran serie de Netflix. Querido lector,Si has elegido este libro porque tenías ganas de leer algo divertido, te has equivocado. Es verdad que la historia es divertida al principio, cuando los hermanos Baudelaire pasan un tiempo con su loco Tío Monty y sus reptiles, pero no te dejes engañar. Si sabes algo de los niños Baudelaire, sabrás que hasta las aventuras más divertidas acaban por llevarlos por el camino más catastrófico.

Un mal principio de Lemony Snicket

Como si fuera un melodrama de los que escuchaban las abuelas en la radio, vamos conociendo la vida desgraciada de tres huérfanos. Pero el dramón va dejando lugar al espanto cuando conocemos los terribles planes que trama el siniestro Conde Olaf, que se ha convertido en tutor de los niños. El narrador se dirige a los lectores y les advierte desde el principio que este es un libro de desgracias y que no puede esperarse una solución definitiva. Por eso, los que se atreven con este libro son valientes de verdad.