o hables con el diablo de Javier Berzosa

Llevaba horas observando la fuerte nevada caer desde su ventana. Incansable, con el rostro sonrojado y las manos en los bolsillos de su abrigo negro, tal como lo había estado haciendo los últimos días. El otoño estaba siendo más frío de lo que acostumbraba y, aunque el mes de noviembre no había sido del todo duro, diciembre se abría paso entre las solitarias calles como un manto helado, obligando al vecindario a encerrarse en sus hogares. Esa noche, como otras tantas, el joven elson de dieciocho años de edad