Dejemos descansar al destino de Irene Axelia

Desde bien pequeña Maira sabía que su vida era diferente a la del resto de niños, su madre la abandonó con apenas tres años y su padre murió cuando solo tenía 5. Desde entonces dejo de creer en las historias de familias felices , cuentos de hadas o en los finales donde todo el mundo encuentra lo que realmente espera. Ella cree en la magia del esfuerzo, en el trabajo diario y en si misma, sabe que en la vida nadie regala nada y quien algo quiere algo le cuesta, no cree en el amor y mucho menos en príncipes azules montados a caballo.