Parir sin miedo de Consuelo Ruiz

Parir sin miedo de Consuelo Ruiz

Los enemigos del parto son cuatro: la ignorancia, el miedo, el dolor y la impaciencia. Nunca antes se consideró el parto como una enfermedad, por lo que jamás se asistió en los hospitales, sino que había unos establecimientos, las maternidades, donde se asistía a las embarazadas que no disponían de un hogar adecuado o que ni siquiera tenían un hogar. En las maternidades no se admitían enfermos, ni en los hospitales, parturientas. Antes se paría, se comía, se padecían.