Tag Archives: Colección La Comedia Humana

El coronel Chabert de Honoré de Balzac

«¿Hacen mal los muertos en volver?», le pregunta el Coronel Chabert a su esposa. Después de haber ayudado a Napoleón a conquistar Egipto y media Europa, al Coronel Chabert se le había dado por muerto en la batalla de Eylau, sepultado por la nieve y un montón de cadáveres. Diez años después, el Coronel (que logró sobrevivir a sus heridas) regresa convertido en un espectro irreconocible, un paria humillado por muchos, que intenta recuperar su identidad, su dignidad y su rango en la sociedad: considerado un loco por casi todos.

Los pequeños burgueses de Honoré de Balzac

Tal vez los rasgos más acentuados del estilo literario de Honoré de Balzac sean la grandilocuencia y la inspiración. Su estilo romántico y ampuloso parece ser fruto de la improvisación , pero lo cierto es que no es así en absoluto. Balzac nos recrea en un inicio el universo en el que se va a desarrollar su narración, de igual modo en ésta como en el resto de sus novelas de La Comedia Humana. No deja ningún detalle al azar , todos los elementos que entran en juego desde un inicio van a tener una importancia suprema más tarde.

Grandeza y decadencia de César Birotteau, perfumista de Honoré de Balzac

Grandeza y decadencia de César Birotteau, perfumista (1837) es una de las novelas más emblemáticas de La comedia humana. En ella quiso Balzac elevar a rango de héroe novelesco al propietario de una perfumería, al que los honores que recibe tras una vida de «probidad comercial» empujan al deseo de hacerse «un lugar en la sociedad elegante» y de aumentar su fortuna mediante una operación de «comercio abstracto» embarcándose en una especulación de terrenos…

Modestia Mignon y una entrada en la vida de Honoré de Balzac

Hija de una tierra esclava, ángel por el amor, demonio por la fantasía, niña por la ley, vieja por la experiencia, hombre por la inteligencia, mujer por el corazón, gigante por la esperanza, madre por el dolor y poeta por los sueños; a ti, en quien todavía está la Belleza, dedico esta obra, en la que tu amor y tu fantasía, tu fe, tu experiencia, tu dolor, tu esperanza y tus sueños son como las cadenas que sostienen una trama menos brillante que la poesía que encierra tu alma y cuya expresión, cuando anima tu fisonomía, es para quien la admira lo que para un sabio son los caracteres de una lengua perdida.