Nano y Esmeralda de Alfredo Gómez Cerdá

Nano y Esmeralda de Alfrdo Gómez Cerdá

A Nano le gusta dar patadas a los guijarros, tirar piedras al estanque, mirarse en el agua y sentarse en un banco a ver pasar a la gente. Pero no le gusta heredar los jerséis de su hermana, tener que dar explicaciones de todo lo que hace, ni jugar a columpiarse. Un día, casi le atropella una viejecita con su bicicleta. Su amiga Arancha le dice dónde puede localizarla y Nano va en su busca. Entre ellos nace una gran amistad. La viejecita se llama Esmeralda, es una bruja que sabe tejer muy bien y vuela con su bicicleta.

Sin billete de vuelta de Alfredo Gómez Cerdá

Con la megafonía de la estación de Sants como telón de fondo, una serie de personajes recuerdan su juventud y nos traladan al pasado, a mundos que pueden parecernos lejanos y perdidos, pero que, sin embargo, están tan próximos de lo que podemos imaginar. Dario, Martín, Rafael, Tiquio, Damian y Matias están con nosotros, tal vez viven en el piso de arriba, o al otro lado de la calle