El crepúsculo de los dioses de Richard Garnett

El crepúsculo de los dioses de Richard Garnett

La obra más perdurable de Richard Garnett (1835-1906) es, sin duda, El crepúsculo de los dioses , publicada en 1880 y muy elogiada por gente tan dispar como Swinburne o H. G. Wells. Se trata de una serie de cuentos fantásticos a la manera de los apólogos de Luciano donde el apacible erudito victoriano, el «ratón de biblioteca en el buen sentido del término» (como le definió T. E. Lawrence), se destapa con un humor corrosivo y una crueldad deliciosamente implacable para ofrecer una nueva y sorprendente interpretación.

Aventuras, inventos y mixtificaciones de Silvestre Paradox de Pío Baroja

Aventuras, inventos y mixtificaciones de Silvestre Paradox de Pío Baroja

En Aventuras, inventos y mixtificaciones de Silvestre Paradox se propone Pío Baroja pintar la bohemia madrileña del fin del siglo xix y los ambientes en que se movía. Planteada con carácter folletinesco, es, en realidad, una parodia de la novela de folletines, a la par que testimonio de la crisis de conciencia de la sociedad burguesa. Y tal vez sea este sentido de crisis lo que le da un aspecto de protesta y un tono de irracionalidad y urgencia que anticipan lo que sólo años más tarde comportará el existencialismo europeo.

El vendedor de tiempo de Fernando Trías de Bes

El vendedor de tiempo de Fernando Trías de Bes

Érase una vez un tipo corriente que vivía en un sitio aleatorio, en un pisito común, con una hipoteca de por vida. Nada fuera de lo normal. Salvo por una afición de juventud, quizás una obsesión: el estudio del sistema reproductivo de las hormigas de cabeza roja, afición ésta a la que no se podía dedicar por falta de tiempo y que con el paso de los años resultaría ser… ¡una bomba de relojería! “¡Ay, si fuera dueño de mi propio tiempo!”, se quejaba nuestro tipo corriente.

Las fábulas – Voumen V de Esopo

Las fábulas – Voumen V de Esopo

No está probada su existencia como persona real. Diversos autores posteriores sitúan en diferentes lugares su nacimiento y la descripción de su vida es contradictoria aunque Heráclides Póntico lo menciona como una persona natural de Tracia, nacido esclavo de Jantos y posteriormente liberto. La obra de Esopo fue recopilada primero por Demetrio de Falero, luego por Fedro, Babrio, Jean de La Fontaine y Félix María Samaniego.

La vida y la muerte me están desgastando de Mo Yan

El terrateniente Ximen Nao es ejecutado y baja al inframundo, donde le condenan de forma injusta a reencarnarse en un burro. Así comienza un ciclo de vidas, muertes y transmigraciones en distintos animales que le agotan pero nunca le hacen olvidar su existencia humana. En cada una de sus reencarnaciones sufre una nueva injusticia, que sirve para reflejar la vida cotidiana en un condado de la China comunista, mediante un relato al que no le falta el humor más ocurrente y ácido. Mo Yan se convierte en personaje, cita su propia obra y se ríe de sí mismo.

Sátiras, Epístolas, Arte poética de Horacio

Quinto Horacio Flaco (65 a. C.-8 a. C.) es uno de los más grandes poetas de la Antigüedad. Hijo de liberto, estudió en Roma y en Atenas, donde entró en contacto con el epicureísmo. Su reflexiva poesía alcanza una perfección formal y una plenitud que constituyen la esencia de lo clásico. Las Sátiras están formadas por dos libros, publicados en los años 35/34 a. C. y 30 a. C. respectivamente, que forman un retrato crítico, a la par que humano, de la sociedad del tiempo de Horacio así como una reflexión sobre el origen, el papel y los límites del género satírico.

Sátiras de Ludovico Ariosto

Las Sátiras (1517-1525), siete episodios de la vida de Ariosto (entre ellos el de su negativa a marchar a Hungría y su agitada estancia en la Garfagnana), conformaron un retrato del espíritu cortesano de su tiempo, enriquecido con intensas y perspicaces observaciones morales.

Cuentos de humor negro de Saki

¿Han oído ustedes el cuento del niño gitano que muere devorado por una hiena frente a dos damas contrariadas? ¿Y el del señor que conoce tan bien a su esposa que ha pasado dos horas conversando con ella sin percatarse de que estaba muerta? Estos no son chistes; son relatos de historias más bien perversas y llenas de ironía. Preparémonos a reír un poco con ellas. No será una risa de alegría; será acaso de satisfacción al ver delatadas ciertas crueldades que se alojan en el alma de los hombres.

Cuentos de humor y horror de Saki

Graham Greene, para quien Hector Hugh Munro, alias Saki, es nada menos que el mayor humorista en lengua inglesa de este siglo, cuenta que en la madrugada del 13 de noviembre de 1916, en un cráter de obús cerca de Beaumont-Hamel, se oyó gritar al sargento Munro: «Apagad ese maldito cigarrillo.» Éstas fueron sus últimas palabras; inmediatamente después, una bala le atravesó el cráneo. No podría resumirse mejor la extraordinaria economía de medios que caracteriza los relatos de uno de los genios más ultrajantes de su tiempo.

Nos vemos allá arriba de Pierre Lemaitre

Galardonada con el Premio Goncourt, ensalzada por los críticos y convertida en un auténtico fenómeno editorial en Francia —donde ya ha superado el medio millón de ejemplares vendidos—, esta novela es un emocionante canto a la capacidad de superación del ser humano y, a la vez, un fresco y atrevido retrato de una sociedad descompuesta por uno de los más crueles inventos del hombre: la guerra. En noviembre de 1918, tan sólo unos días antes del armisticio, el teniente d’Aulnay-Pradelle ordena una absurda ofensiva que culminará con los soldados Albert Maillard y Édouard Péricourt gravemente heridos.